Sin pensarlo y sin saberlo
entras nuevamente como cada día
te apoderas de mi mente y mis sentidos
que se doblan y se cumben ante tal invasión.
Recorres cada parte de mi vida,
cual caudal furioso de río,
inhundando de fe y esperanza
cada uno de mis suspiros
Porque en tus brazos hay paz,
ahi quiero descansar.
Soñar que no hay nadie más
tan solo tu y yo en una misma realidad
Una vida nueva comencé
en donde doy gracias a mi Señor
por permitirme día a día
llevarte en mi mente y corazón
No hay comentarios:
Publicar un comentario